"Y cuando le sea indispensable [al príncipe] derramar la sangre de alguien, hágalo cuando exista justificación conveniente y causa manifiesta; pero, sobre todo, absténgase de tomar los bienes ajenos; porque los hombres olvidan más pronto la muerte del padre que la pérdida del patrimonio".

"Por lo que insisto en que a los hombres hay que vencerlos o con los hechos o con las palabras, o bien, exterminarlos; porque si es posible que se venguen de ofensas pequeñas, es imposible que lo hagan de las grandes; y en que es del todo necesario que la defensa se infiera a un hombre sea de tal calibre que de ella no pueda esperarse ninguna clase de venganza".

"Los hombres en general juzgan más por los ojos que por las manos; porque el ver pertenece a todos, y el tocar a pocos. Todos ven lo que pareces, pero pocos comprenden lo que eres."

"Procure, pues, un príncipe conservar y mantener el Estado: los medios que emplee serán siempre considerados honrosos y alabados por todos; porque el vulgo se deja siempre coger por las apariencias y por el acierto de la cosa, y en el mundo no hay sino vulgo; los pocos espíritus penetrantes no tienen lugar en él, cuando la mayoría tiene dónde apoyarse."

El príncipe - Maquiavelo.