Cuando el amparismo supera la realidad
Posted by iPaya on Monday, July 25, 2011 Under: Amparadas
Érase una vez una amparo en bicicleta que va a un vivero a comprar unas macetas y tierra para replantar algunas plantas que tengo en casa. Amparo es muy consciente que se ha levantado de la siesta a toda prisa y ha llegado al sitio muy cerquita de la hora de cierre pero, viendo que hay carros a la puerta y que un señor entra con su carrito vacío se envalentona e imita la jugada. Amparo va directamente a la sección de tiestos que ya conoce y selecciona cuatro, tarea que le lleva algún tiempo porque sólo tiene una alforja y deben encajar perfectamente cual matrioscas. Terminada la faena, Amparo se dirige rauda y veloz hacia la sección de tierra, encontrandose con una verja cerrada a cal y canto...
De camino al mostrador me encuentro con un jovenzuelo que lleva una camiseta con el emblema de la tienda así que le pregunto si me puede conseguir una bolsa de tierra del tamaño que necesito y me dice muy entusiasmado que sí. Comienzo a pasar los tiestos por la caja y como además son de cerámica le pregunto a la cajera si me puede dar algo de papel para hacer la matriosca. Ella me mira raro así que le explico que voy en bici... Ella arquea mucho las cejas, y se aleja de la caja registradora, hasta la puerta de salida, volviendo con un par de periódicos con los que además me ayuda a enmatrioscar los tiestos. Para terminar de ser simpática Amparo le pregunta que a qué hora suelen cerrar obteniendo el siguiente diálogo de besugos:
- ¿A qué hora cerráis normalmente? (what time do you usually close?)
- No, no ya no tenemos clavo (clove)
O quizá dijo que ya no tenían ropa (clothes), no me quedó nada claro, pero fijo que no respondió a mi pregunta. Como no podía ser de otra manera Amparo pensó que era idiotay que no estaba entendiendo a la chica así que le pidió que se lo repitiera... y ella erre que erre con el clavo o la ropa...
"¡Ah!", dije yo, en mi turno de cejas arqueadas y, ella, al ver mi sopresa lo debió de interpretar como pena así que añadió que en la otra tienda sí tenían (lo que fuera que no tenían en esta...). Yo ya ví que esto no iba a ninguna parte así que sólo pude añadir que la otra tienda estaba un poco lejos para ir en bicicleta, devolviento así el turno de cejas arqueadas...
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