Érase una vez una amparo en bicicleta que va a un vivero a comprar unas macetas y tierra para replantar algunas plantas que tengo en casa. Amparo es muy consciente que se ha levantado de la siesta a toda prisa y ha llegado al sitio muy cerquita de la hora de cierre pero, viendo que hay carros a la puerta y que un señor entra con su carrito vacío se envalentona e imita la jugada. Amparo va directamente a la sección de tiestos que ya conoce y selecciona cuatro, tarea que le lleva algún tie...
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